¿Para qué vamos a psicoterapia? (parte 1)

Publicado 06 oct. 2017 por cosmobelleza

Después de pensárnoslo mucho hemos elegido a un terapeuta y ya estamos en su consulta. ¿Qué le pedimos? ¿cómo formulamos lo que nos pasa? ¿qué expectativas tenemos sobre lo que la terapia nos puede ofrecer? La demanda de ayuda es un tema importantísimo en psicoterapia, ya que un problema bien planteado lleva en su misma formulación la solución. En cambio, un problema mal planteado puede inducir a confusión y llevar a terapeuta y paciente por callejones sin salida. No saber exactamente lo que nos pasa es muy común en psicoterapia, por ello el primer objetivo del psicólogo será reformular la demanda para que sea propia y operativa. Veremos en total diez tipos de demanda. Empezaremos con las cinco primeras y dejaremos las cinco restantes para el siguiente número. Veamos para qué vamos a psicoterapia.


1) Para hacer callar a un tercero


Qué le vamos a hacer, hay que reconocer que no siempre vamos al psicólogo por voluntad propia y con plena conciencia de lo que queremos trabajar en terapia. Muchos pacientes vienen porque otro les ha dicho que tienen un problema, otros vienen bajo una enfática presión y muchos bajo coacción o amenaza de ruptura inminente. Aquí el terapeuta tiene dos opciones, en el mejor de los casos conseguirá ayudar al paciente a transformar una demanda quees ajena, enuna demanda propia. En el peor, la demanda será irreconducible y no habrá objeto de trabajo. La idea clave esqueel psicólogo solo puede trabajar con lo que el paciente considera como problema y no a demanda de terceros, por muy buenas que sean las intenciones de los mismos. Es decir, si al paciente lo que le preocupa es su relación de pareja, será eso lo que se trabaje y no el hecho de haber escogido Bellas Artes en vez de Medicina, que es por lo que le envía su madre.


2) Para confirmar lo que ya sabemos (decisiones, criterios, autodiagnósticos)


A esto le llamamos demanda confirmatoria y suele resolverse en una o dos sesiones. La persona no tiene ningún interés en realizar un proceso de terapia, tan solo busca que el psicólogo le confirme lo que ya sabe. ¿Verdad que lo que tengo es una depresión? ¿verdad que mi pareja es pasivo-agresiva? ¿verdad que me equivoqué en mi decisión de vender el piso? Una vez el paciente obtenga la respuesta, la demanda se habrá realizado con éxito y adiós muy buenas. Podríamos entrar en debate si responder a estas preguntas de forma directa es o no ético, pero lo que está claro es que a esto no le llamaremos terapia, sino consulta, orientación o asesoría.


3) Para que mis problemas se solucionen por obra del psicólogo gracias a sus poderes, prestigio y autoridad


Esto me recuerda al razonamiento falaz que hace mucha gente cuando se apunta al gimnasio y piensa que, por el hecho de estar apuntado, ya está haciendo ejercicio. Puedes ir, pero no por ir vas a amanecer más delgado o más fuerte. Si vas, pero te quedas en el jacuzzi o mirando las musarañas en la tumbona del solárium, tus michelines no se inmutarán lo más mínimo. A este tipo de demanda la llamamos mágica, puesto quese presupone queel psicólogo tiene unos poderes y capacidades que hacen innecesaria la participación activa del interesado. Ante tal actitud de inactividad la frustración está asegurada, será necesario redefinir la demanda de cara a ayudar al paciente a responsabilizarse de su proceso.


4) Para que el psicólogo me quite los síntomas éstos tan molestos, pero sin que yo tenga que hacer ningún cambio interno profundo


Se parece a la demanda mágica, pero en este caso se centra en los síntomas. Es la demanda sintomática. El paciente no desea o no cree necesario realizar ningún cambio profundo en su forma de entender su vida, pensar o actuar, o no ve conexión alguna entre sus síntomas y sus acciones. La petición de ayuda por tanto estará muy centrada en los malestares, que describirá con todo lujo de detalles y la persona será reacia a lo que considerará desviarse del tema. Este enfoque se deriva de considerar al psicólogo como un médico y/o entender los problemas psicológicos como averías del cerebro. En este caso habrá que explicar queen gran medida la psicoterapia consiste en contextualizar los síntomas, es decir comprender qué sentido tienen dentro de nuestra historia de vida. Los síntomas en psicoterapia se entienden como señales de alarma y no como el problema mismo. Es decir, se trabaja sobre la causa y no sobre el consecuente.


5) Para satisfacer mis necesidades de apego, amistad o sexo...con el psicólogo


Esta es la demanda perversa. Sucede cuando el paciente cree que puede satisfacer sus carencias o déficits de forma directa con el propio terapeuta en vez de desarrollar las habilidades necesarias para suplirlos por sí mismo fuera de la terapia. Hacerse amigo, amante o pareja del psicólogo son actividades que están contempladas enel código deontológico como altamente indeseables y denunciables. No es infrecuente que se produzcan este tipo de interferencias en la relación terapéutica, pero el psicólogo, que en el contexto de la terapia se encuentra en una posición de poder respecto al paciente, tiene que velar por reconducir la relación y en ningún caso satisfacer este tipo de necesidades.


Continuará...


Elia Quiñones
Psicóloga, terapeuta de pareja Experta en T.D.M
www.eliaquiñones.com
Revista Vida Estética – Edición Julio/Agosto 2017
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Publicado 06º oct. 2017

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